La Distribución aplaude la Ley del Desperdicio

infoRETAIL.- La Distribución (antigua Anged) ha valorado positivamente la nueva Ley de prevención de las pérdidas y el desperdicio alimentario que entra en vigor hoy, en cuyo proceso legislativo han participado todos los eslabones de la cadena de valor agroalimentaria. De esta forma, la asociación que agrupa a compañías como Carrefour, Alcampo, Eroski, El Corte Inglés, Ikea o Leroy Merlin se suma a la buena acogida que ha tenido la nueva norma por parte de la industria de alimentación y bebidas.

El texto recoge buenas prácticas ya impulsadas por las empresas de la distribución y marca unos ambiciosos objetivos de reducción del desperdicio para 2030: del 50% para el ámbito doméstico y de un 20% en los procesos de producción y distribución.

Desde la entidad presidida por Matilde García Duarte (en la imagen) recuerdan que "la lucha contra el desperdicio alimentario tiene un triple impacto para la sostenibilidad: es un pilar de la eficiencia económica de las empresas; ayuda a reducir la huella medioambiental de los procesos; y permite involucrar a todos los agentes, incluidos los consumidores, en la consecución de un objetivo que es bueno para toda la sociedad". 

El desperdicio en los distribuidores se ha reducido por debajo del 1% del total de los productos que comercializan, gracias a las mejoras en logística y gestión de stocks, entre otras medidas

En este sentido, el desperdicio en las empresas de la distribución se ha reducido por debajo del 1% del total de los productos que comercializan gracias a medidas como las innovaciones en la gestión de los stocks; la mejora de los sistemas logísticos y de refrigeración; la evolución de los envases o las acciones de sensibilización a los consumidores.

Además, la nueva ley establece un sistema claro de responsabilidades en materia de seguridad alimentaria, que incentiva y da seguridad jurídica a las donaciones de alimentos. La reducción del IVA a las donaciones supone un incentivo adicional para las empresas que ya colaboraban desde hace más de dos décadas con bancos de alimentos y organizaciones del tercer sector.

No obstante, la asociación empresarial solicita reforzar la unidad de mercado para garantizar la coherencia y eficiencia de los objetivos de la Ley: "Es deseable que aquellas empresas que operan en toda España puedan elaborar planes de prevención de la reducción del desperdicio a nivel nacional. Fragmentar en 17 mercados autonómicos esta materia solo añadiría costes innecesarios y capas de burocracia a una lucha contra el desperdicio alimentario en la que participa el conjunto de la sociedad".

La ley también introduce la jerarquía de prioridades en la gestión de las pérdidas y el desperdicio alimentario que no se haya podido evitar. Para ello considera los modelos de negocio y los posibles destinos, dando la flexibilidad necesaria y justificación, "una práctica en la que ya se viene trabajando en la distribución", concluyen desde la organización.