Acusan a Ben & Jerry

infoRETAIL.- La marca de helados Ben & Jerry’s, perteneciente a Unilever, se ha visto envuelta en una polémica por su cambio de estrategia en los territorios ocupados de Palestina, tras anunciar que dejará de vender sus productos en la región. 

En concreto, la compañía estadounidense comunicó ayer que no renovará la licencia de distribución con su socio Ben & Jerry’s Israel cuando expire a finales de año, tras más de 30 de actividad conjunta. Asimismo, ha matizado que permanecerá en Israel bajo un contrato de licencia diferente, sin ventas en los territorios palestinos.

La firma de helados asegura que vender sus productos en los territorios palestinos ocupados es “inconsistente” con los valores de la empresa. 

Ben & Jerry’s asegura que vender sus productos en los territorios palestinos ocupados es “inconsistente” con sus valores

En un comunicado independiente, Unilever ha asegurado que sigue “totalmente comprometido” con su presencia en el mercado israelí. “También damos la bienvenida al hecho de que Ben & Jerry’s permanezca en Israel”, añade la nota.

La multinacional destaca que siempre ha reconocido el derecho de Ben & Jerry’s a tomar decisiones sobre su objetivos sociales. La marca de helados fue adquirida por Unilever en el año 2000, en un acuerdo único que le permite operar con más autonomía que otras filiales.

Ben & Jerry’s opera una planta de fabricación y dos tiendas exclusivas en Israel, que describe en su sitio web como ubicadas “fuera de los territorios ocupados, al sur de Tel Aviv”.

“Flagrante medida antiisraelí”
El primer ministro israelí, Naftali Bennett, sostiene que la decisión de Ben & Jerry’s es “moralmente incorrecta”. “Hay muchas marcas de helados, pero sólo un estado judío. El boicot contra Israel, una democracia rodeada de islas de terrorismo, refleja estar fuera de la realidad. El boicot no funciona y no funcionará, y lo combatiremos con toda nuestras fuerzas”.

De hecho, el primer ministro ha hablado telefónicamente con el consejero delegado de Unilever, Alan Jope, a quien ha mostrado sus quejas por esta “flagrante medida antiisraelí. Desde el punto de vista de Israel, esta acción tiene graves consecuencias, legales y de otro tipo, y actuará agresivamente contra cualquier medida de boicot contra civiles”.

Por su parte, la ministra de Economía de Israel, Orna Barbivai, ha publicado en las redes sociales un vídeo de ella misma arrojando una tarrina de Ben & Jerry’s a la basura. En este sentido se ha manifestado también el embajador de Israel en Washington, Gilad Erdan: “Se deben tomar medidas rápidas y decididas para contrarrestar tales acciones discriminatorias y antisemitas”.

Finalmente, el CEO de Ben & Jerry’s Israel, Avi Zinger, ha manifestado que no estaba dispuesto a dejar de vender helados a los ciudadanos israelíes en los asentamientos y que legalmente no se le puede impedir hacerlo: “Cuando ellos (Ben & Jerry’s) se dieron cuenta de que no había forma de que lo detuviera, decidieron no renovar mi contrato”, asegura a Reuters.