Bandera de la Unión Europea

infoRETAIL.- La Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (Fiab), como entidad suscrita a la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, ha emitido un comunicado calificando de "decisivo e ilusionante" el paso dado hoy por la Comisión Europea para impulsar una reindustrialización competitiva en Europa a través de la denominada 'Brújula para la competitividad'. 

“La industria es el epicentro de la identidad y de la competitividad europeas, y ante el actual contexto geopolítico y la ralentización de nuestra economía, Europa debe abordar con medidas concretas los retos que implica el impulso de la competitividad de nuestra industria”, destacan desde la Alianza por la Competitividad de la Industria Española, que está constituida por nueve asociaciones que representan el 60% del PIB de España: Fiab, Anfac (automoción), AOP (refino), Aspapel (papel), Feique (química y farmacia), Oficemen (cemento), Primigea (materias primas minerales), Sernauto (componentes de automoción) y Unesid (siderurgia). 

Con este plan presentado por la Comisión Europea, bautizado como Brújula para la Competitividad (Competitiveness Compass), y que incluye proyectos como el Pacto Industrial Limpio (Clean Industrial Deal), se busca posicionar a la Unión Europea (UE) como líder global frente a potencias como Estados Unidos y China.

Se trata de una hoja de ruta que marca el camino para que Europa se convierta en el lugar donde se inventen, fabriquen y comercialicen productos limpios, tecnologías del futuro y servicios, al tiempo que se erige en el primer continente en alcanzar la neutralidad climática, tal y como señala la Comisión Europea. En este sentido, la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, ha expresado que “Europa tiene todo lo que le hace falta para triunfar en la carrera por alcanzar la cima. Pero, al mismo tiempo, debemos corregir nuestras debilidades si queremos recuperar la competitividad”.

Ursula von der Leyen: “Europa tiene todo lo que le hace falta para triunfar en la carrera por alcanzar la cima, pero debemos corregir nuestras debilidades si queremos recuperar la competitividad”

En línea con este objetivo, tres son los pilares fundamentales sobre los que se asienta este plan: innovación, descarbonización y seguridad. En este contexto, y a falta de un análisis más detallado del paquete de medidas propuesto, desde la Alianza entienden que “con esta estrategia se avanza en la dirección correcta: reducción de los costes energéticos, simplificación administrativa e impulso a la descarbonización”. No obstante, la Alianza señala que el impacto dependerá de cómo los Estados miembros utilicen el margen de actuación que la Comisión Europea les otorga para impulsar sus sectores industriales.

El portavoz de la Alianza, Carlos Reinoso, expresa que “en términos generales, considera que las medidas anunciadas en torno al abaratamiento de la energía son determinantes”, destacando que “el mayor coste energético en la UE deja a las empresas industriales europeas en desventaja frente a otros competidores internacionales”.

Asimismo, Reinoso añade que “a eso hay que sumar el objetivo irrenunciable, pero costoso, de la descarbonización”, refiriéndose en este campo “al abandono de los compromisos climáticos por parte de algunos países, lo que amenaza aún más la competitividad de la industria europea”. Para evitar esas desventajas, según la Alianza, además de incentivar fiscalmente las inversiones industriales orientadas a la descarbonización, Europa debe también flexibilizar los plazos y garantizar la neutralidad tecnológica.

En referencia al paquete de reformas destinadas a reducir la carga administrativa de las empresas europeas y mejorar su competitividad en el mercado global, la Alianza considera que este es “un paso necesario” para corregir la desaceleración que ha sufrido la industria europea en las últimas décadas, debido a una brecha continua en el aumento de la productividad frente a otras grandes economías.

En última instancia, la Alianza recomienda que “la Unión Europea debe actuar con cohesión, evitando asimetrías que perjudiquen a ciertos sectores o países”, desde una óptica negociadora con el fin de “encontrar soluciones que minimicen impactos negativos y favorezcan un comercio justo y equilibrado”.